Tecnología que mejora la calidad, velocidad y productividad de los procesos.

Dentro del mix tecnológico de las empresas, hay unas siglas que suenan cada vez con más fuerza. Hablamos de RPA, acrónimo inglés de Automatización Robótica de Procesos, tecnología que ha llegado para quedarse por su contribución a la mejora de la calidad, velocidad y productividad de los procesos. 

Las organizaciones de todo el mundo comparten una necesidad común: hacer más con menos, y eso se consigue dotando de eficiencia a sus procesos de negocio a través de la tecnología. Es por eso que las soluciones de RPA han despertado un gran interés empresarial, como confirman los pronósticos de las principales firmas de investigación.

Por ejemplo, las previsiones de Statista son que este mercado llegue a mover más de 13.000 millones de dólares en 2030, frente a los 2.000 millones que alcanzó en 2021; Gartner considera que el mercado crecerá a doble dígito hasta 2024 e IDC, en el estudio «Tecnologías habilitadoras del Smart Working«, realizado en colaboración con Kyocera, estima que el 50% de las tareas repetitivas estarán automatizadas en esa fecha en Europa.

Pero, ¿qué es y qué aporta a las operaciones empresariales la tecnología de Robotic Automation Process o Automatización Robótica de Procesos? Bajo este término se agrupan soluciones de software que permiten, mediante el uso de reglas, emular el comportamiento humano ante un proceso de negocio de forma que se puede automatizar de manera total, sin intervención humana, o parcial, asistida por personas. En otras palabras, es una solución que facilita la creación, entrenamiento, despliegue y gestión de robots de software que replican la actividad de un ser humano que interactúa con sistemas de información, permitiendo la automatización de tareas.

Por tanto, la introducción de soluciones de RPA permite automatizar tareas repetitivas que consumen tiempo de los empleados y que las máquinas pueden realizar con más precisión, lo que se traduce en más productividad, eliminación de errores y ahorro de costes. De esta forma, se empodera también a los empleados para que realicen tareas de más valor.

Es ahí donde reside el alto valor tecnológico de la automatización robótica, en su capacidad para mejorar la calidad de los procesos que son manuales y repetitivos, pero imprescindibles para que la empresa opere su negocio como, por ejemplo, el procesamiento de pedidos o la realización de apuntes contables, procesos de facturación, gestión de devoluciones, pago de nóminas, etc.

Alrededor de RPA existen otras soluciones que son necesarias en muchos proyectos de automatización de procesos, como es el caso de RDA (Robotic Desktop Automation), SPA (Smart Process Automation o IDP (Intelligence Document Process). Esta última es muy relevante porque la automatización robótica se produce sobre procesos basados en información estructurada, pero muchos procesos se realizan a partir de fuentes de información desestructurada. En consecuencia, en numerosas ocasiones será necesaria combinar RPA con IDP, solución que ayudará a capturar los datos y extraer las variables que necesita el robot para poder emular el proceso manual.

Como especialistas en gestión de procesos de negocio (BPM), en Kyocera estamos convencidos de esta tecnología puntera es clave para mejorar el rendimiento de las compañías. La pregunta, hoy por hoy, no es si implementar o no RPA, sino cómo adoptar esta tecnología para mejorar el nivel de efectividad y eficiencia de mis procesos, y generar desde ya una ventaja competitiva con impacto en toda la organización.

En Kyocera, nuestros especialistas te pueden ayudar a diseñar una hoja de ruta para mejorar tus procesos incorporando la automatización.

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